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Tras las recientes alertas alimentarias como la listeria de la carne mechada, o la del botulismo en las latas de atún, es importante tener en cuenta estos 6 datos relevantes para evitar alarmas innecesarias y conocer los peligros reales a la hora de consumir un alimento que no se ha fabricado o conservado de la formacorrecta. 

1.- ¿Qué es una alerta alimentaria?

Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, una alerta alimentaria es una comunicación por parte de las autoridades debida a la  existencia de riesgos graves para la salud de la población si se consumen los alimentos afectados. Esta situación pone en marcha  la actuación y vigilancia de las autoridades.

2.- ¿Cuándo se pasa de alerta a crisis alimentaria?

Una crisis alimentaria es cuando tras una alerta alimentaria se dan las siguientes condiciones:

  • Riesgo grave directo/indirecto para la salud humana cuya gestión resulta tan compleja que no puede llevarse a cabo en la forma habitual.
  • Propagación del riesgo a una considerable parte de la cadena alimentaria.
  • Percepción de una situación crítica por parte de la opinión pública.

3.- ¿Cómo diferenciamos las verdaderas alertas de un bulo?

En situaciones de incertidumbre es normal que comiencen a surgir rumores y noticias infundadas: lo que siempre se ha conocido como bulo, y ahora también conocemos como "fake news". En un  bulo la difusión suele producirse tan solo por redes sociales. Otros medios de comunicación como prensa, radio o tv no se harán eco de ello. Otro aspecto importante es  la descontextualización de noticias, ya que no se suelen ofrecer detalles concretos, ni se citan las fuentes. Por último, es habitual que se acompañen de mensajes alarmistas, “pásalo a todos tus contactos, máxima difusión”.

4.- ¿Por qué hay más alertas en verano que en invierno?

La respuesta es sencilla, la temperatura y las comidas fuera de casa. Con el calor, las bacterias crecen más deprisa y es más posible que contaminen los alimentos. Por otro lado, nuestros hábitos se modifican en la época estival. Comemos más fuera de casa, y nos gustan los picnics y las barbacoas, donde es fácil que no se conserven los alimentos a la temperatura adecuada y permanezcan más tiempo del aconsejable al aire libre. Además se añade que cuando nos vamos a comer al campo, no siempre tenemos agua corriente disponible para lavar los utensilios.

5.- Hay que estar tranquilos

En toda industria alimentaria es necesario tener un plan de autocontrol, esto es un documento en el que se analizan todos los aspectos importantes para la seguridad alimentaria de las productos que allí se fabrican. Entre otros planes de control se analiza el agua, el mantenimiento de las instalaciones, la limpieza y desinfección, la trazabilidad… A parte de esto, se elabora otro documento llamado APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico) en este se identifican los mayores peligros para la inocuidad de los alimentos, se ponen límites de aceptación y se detallan las medidas de actuación si alguno de estos puntos analizados sobrepasa su límite.

Además de este autocontrol y APPCC, Carnavi está certificada en la norma ISO 22.000, lo que supone un escalón más en la vigilancia de los procesos.  Esta norma es un sistema de gestión de seguridad alimentaria, es decir, controla todos las etapas en los que puede verse afectada la inocuidad de los productos fabricados. Estas normas son auditadas por empresas que certifican si se cumplen o no los requisitos que exige la norma.

Unido a todo esto, de forma obligatoria, están las inspecciones por parte de los SVO (servicios veterinarios oficiales) que visitan la empresa y se aseguran de que se cumpla la legislación.

Con todo esto queremos transmitir un mensaje de calma. En España las industrias cuentan con muchas herramientas para evitar la contaminación de su productos, es cierto que la cadena alimentaria está formada por muchos eslabones, y es posible que alguno pueda fallar de forma puntual, pero para eso están todas las medidas de control. Si ocurre, la trazabilidad permite rastrear el producto para poder retirarlo totalmente del mercado.

6.- Medidas para evitar las intoxicaciones alimentarias producidas en casa, la gran mayoría

  • Lavado de manos antes y después de manipular alimentos.
  • Mantener los utensilios limpios y secos.
  • Usar diferentes tablas de corte para verduras, carnes y pescados. También para alimentos crudos y cocinados.
  • Mantener refrigerados los alimentos hasta el momento de su cocinado.
  • Descongelar siempre en refrigeración.
  • No dejar los alimentos que se enfríen fuera de la nevera después de cocinados.
  • Control de lote y caducidad de los alimentos que tenemos almacenados, seguir el principio FIFO (First In, First Out).
  • Mantener el material de limpieza limpio, trapos, bayetas, mandiles…
  • Cocinar los alimentos cuidadosamente y a temperatura suficiente.
  • Respetar las condiciones de uso y conservación indicadas por el fabricante.

En general, en la cocina como en la vida, ¡sentido común!