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¿Te has parado a pensar alguna vez cuál es la forma más eficaz de colocar los alimentos en la nevera? Quizá seas de los que los colocas a lo Hommer Simpson, dando prioridad a que tus cervezas permanezcan bien fresquitas. Seguramente estás cometiendo errores muy comunes al guardar la compra en la nevera. Una mala colocación puede ocasionar que se contaminen unos alimentos con otros, que se rompa la cadena del frío, o que se desaprovechen los sitios.

En este post, vamos a explicarte la manera correcta de ordenarlos de una manera sencilla. Para ello hay que tener en cuenta que el frigorífico tiene diferentes temperaturas según las zonas, y por ello existe una colocación determinada para cada tipo de producto.

Cuestiones a tener en cuenta

1- En el supermercado, empezar por comprar los productos no perecederos, y por último los frescos y congelados.

2- Lo siguiente que hay que hacer, es guardarlos en el frigorífico lo antes posible para una mayor conservación. Antes de nada hay que asegurarnos que la temperatura debe ser entre 0 y 5º C. Por cierto, intenta no tener la puerta abierta durante mucho tiempo.

3- En verano, se tienden a guardar todos los alimentos en el frigorífico, pero en algunos casos no es necesario y podemos ocasionar la pérdida de propiedades nutricionales y organolépticas.

4- Si dejamos los alimentos a temperatura ambiente, se pueden descomponer. Para ello hay que vigilarlos y no dejarlos durante mucho tiempo fuera.

Dónde colocar cada alimento:

Hemos creado esta nevera interactiva para que puedas pinchar en las diferentes zonas y así conocer cuáles son los productos que debes de colocar en cada una de ellas.

Alimentos que no necesitan refrigeración 

Frutas (kiwi, pera, manzana,aguacate, piña, plátano, sandía) o verduras (pimientos, calabacín o berenjena) son ejemplos de alimentos que maduran a temperatura ambiente.

El tomate, cuando está verde, tampoco deberían guardarse en la nevera. Para que madure adecuadamente se debe mantener a 20 ºC y protegido de la luz.

Las patatas, ajos y cebollas, tampoco deben permanecer en el frigorífico, ya que la humedad puede alterar su sabor. Es recomendable mantenerlos en un lugar fresco y alejado de la luz.

El jamón serrano, queso curado o chocolate se recomiendan no guardar en refrigeración para un mejor mantenimiento, pero mantener en un lugar fresco.

Envases para guardar los alimentos

Si se abre un producto y no se consume en su totalidad: retirar el envase original y trasladarlo a un recipiente hermético para su conservación en el frigorífico. Estos recipientes pueden ser: tuppers y botes de cristal herméticos, envases de frutas y verduras, envasado al vacío, bolsas de plástico, film transparente y papel de aluminio.