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Si estás preparando un picoteo o una cena especial, una buena tabla de embutidos siempre será caballo ganador. Y decimos buena porque no nos referimos a una tabla de embutidos cualquiera.

 

Para que una tabla de embutidos impresione a los comensales la presentación debe estar cuidada y por supuesto el producto debe ser de calidad. Si cuentas con variedad de embutidos en casa, lo tendrás muy fácil y, si son ibéricos, todavía mejor.

 

Porque sí, preparar una buena tabla de embutidos es muy fácil, pero deberás tener en cuenta ciertas cosas para que tu propuesta de picoteo sea todo un éxito.

 

🙌Qué debe tener la tabla de embutidos perfecta

 

Hay tantas variantes como la imaginación desee, pero la tabla de embutidos perfecta deberá contar por este orden de prioridad con jamón curado, lomo, salchichón y chorizo. También podemos encontrar fuet, butifarra, sobrasada o incluso foie, pero hoy nos vamos a centrar en los embutidos ibéricos que hemos mencionado al principio.

 

A partir de ahí los consejos son aplicables a todos los demás ingredientes y la imaginación hará el resto. Es muy frecuente encontrar también algo de queso, sobre todo manchego, ya que también es un producto de excelente calidad y complementa muy bien con los embutidos ibéricos, que son los mejores para que una tabla sea perfecta.

 

Para acompañar los ibéricos bastaría con unos picos, pero también podemos poner pan de mesa bien cortado. Si estamos ofreciendo ibéricos, es decir productos de primera calidad, tenemos que cuidar también la calidad del pan. Para nuestro gusto, un pan candeal o una barra tradicional que no tenga demasiada miga son el complemento idóneo para una tabla de embutidos ibéricos.

 

👀Preparación de tu tabla de ibéricos

 

Es bien sabido que para que el jamón o los embutidos, ya sean ibéricos o no, estén en su punto perfecto para ser consumidos, deben estar a temperatura ambiente. De este modo, la grasa se funde ligeramente y la carne libera sus maravillosos aromas, así que deberemos sacar el género con un mínimo de 15 minutos antes de la preparación.

 

Cortamos en lonchas finas, si no contamos ya con el producto loncheado. Para el jamón, usaremos un buen cuchillo jamonero e intentaremos que las lonchas tengan un tamaño y un aspecto similar. En cuanto a los demás embutidos, cortaremos también lonchas finas con el cuchillo algo inclinado para obtener un corte con forma ovalada.

 

🍖No olvidemos la presentación de la tabla de embutidos…

 

Para agasajar a tus invitados o mismamente para agasajarte a ti mismo, la presentación de tu tabla de ibéricos es muy importante. Puedes utilizar una tabla de madera, una pieza de pizarra o un plato especial, preferiblemente que sea plano. Si tienes a mano, elige uno de una tonalidad que haga resaltar el color intenso de los ibéricos: azul, negro o verde intenso. Para gustos hay colores, y en este caso, nunca mejor dicho.

 

Presentaremos los picos o el pan en la misma tabla si hay espacio. La clave, como ya hemos dicho, es que no se mezclen los sabores y que se pueda meter la mano sin montar demasiado jaleo. Es importante que la tabla no tenga un aspecto demasiado abigarrado, debe dar la impresión de que no hemos escatimado en producto y encontrar un equilibrio entre mesura y abundancia.

 

Colocaremos cada tipo de embutido intentando que no tengan mucho contacto para no combinar sabores, y cada loncha montada una sobre otra como en escalera, sin apelmazar, pero sin que se vea el plato por debajo.

 

En cuanto a las cantidades, se recomiendan unos 30 gramos de cada tipo de producto por comensal, aunque por experiencia sabrás que, si el embutido es bueno, nunca sobra nada.

 

El secreto de los más sibaritas es añadir un puñadito de almendras tostadas. Un punto de clase muy especial. Otra posibilidad es utilizar algunas frutas de temporada para decorar. Las uvas suelen ser un acierto o también un poco de melón troceado para hacer un guiño a ese plato tan popular que es el melón con jamón.

 

...ni la bebida indicada para acompañarla 🍷

 

Muchos solemos acompañar los embutidos con vino tinto, pero el mejor complemento será siempre un blanco, un vino de jerez o incluso la cerveza. El vino tinto puede enmascarar algunos de los matices del jamón y alterar la textura de la carne en boca. Para los abstemios, agua con gas con un puntito de limón o mosto puede ser un gran acierto.

 

En resumen, para preparar una tabla de ibéricos de nivel: buen producto e imaginación serán el binomio perfecto para que tu tabla de ibéricos sea todo un éxito. Pásate por nuestra tienda online y selecciona la mejor opción para tu tabla. ¡Que aproveche!