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Si eres un consumidor habitual de jamón y sueles comprar las patas enteras, seguro que te has preguntado más de una vez cómo conservar el jamón en casa para que se mantenga del mejor modo durante el mayor tiempo posible.

Y es que una pata de jamón no es algo que una familia se pueda acabar en un par de días, ya que son varios kilos de carne. Por eso, conviene saber qué hay que hacer con el jamón cuando llega a casa y, sobre todo, cómo tapar el jamón una vez que se empieza a cortar y consumir.

Cómo conservar el jamón si aún no lo has abierto

El jamón serrano y el jamón ibérico te lo pueden entregar con distintos envoltorios, pero lo más importante es que, cuando lo tengas en tu casa, le quites todos los que tenga, sobre todo si está en una caja de cartón o cubierto por plásticos, y lo dejes tapado solo con una tela de algodón.

Esta tela la traen muchos jamones al comprarlos, pero, en el caso de que no sea así, te recomendamos que te hagas con una para taparlo. En caso de que todavía no tengas pensado empezar a consumirlo, tal vez puedas dejarlo sin ningún envoltorio durante unos días, pero una vez que lo empieces sí que es muy importante que lo cubras con la tela de algodón.

La posición que te recomendamos para conservar el jamón sin haberlo empezado es colgando por la pezuña. Esto se debe a que la pieza podrá respirar mucho mejor, por los cuatro costados, sin tener ninguna de sus partes carnosas en contacto continuo con una superficie. Como consejo adicional, te recomendamos que pongas cartón en el suelo, ya que es probable que el jamón sude y que parte de la grasa gotee.

 

Dónde guardar el jamón si todavía no lo has empezado 

El lugar donde debes guardar el jamón si todavía no lo has abierto también es muy importante, ya que puede influir decisivamente en cuánto se mantenga en perfecto estado de consumo.

Busca un lugar de tu casa en el que no pegue el sol, a ser posible una habitación interior o una despensa y, sobre todo, que sea un espacio seco y con una temperatura fresca. Lo ideal sería que el jamón se conservara en un sitio entre los 10 y 15 grados, ya que esa es la temperatura a la que se ha mantenido antes de su venta. Y, en general, también es interesante para conservar el jamón que no haya una fuente de luz continua sobre él, sino que repose a oscuras la mayor parte del tiempo posible.

 Cómo conservar el jamón cuando ya se ha empezado

 Tarde o temprano, todos vamos a empezar ese jamón que hemos comprado o nos han regalado y, ahora sí, empieza lo más importante para conservarlo del mejor modo. Pero no hay que preocuparse, porque tapar el jamón para que no se seque no es complicado, solo hay que prestar un poco de atención y tener algo de disciplina cada vez que se vaya a cortar un poco.

 Para empezar, conviene disponer de un jamonero en el que poder colocar el jamón para sujetarlo en la posición correcta y empezar a cortarlo de un modo práctico y seguro. Lo ideal es cortar poco a poco, asegurándonos de que solo se va a cortar lo que se va a consumir o utilizar en el momento.

 Si lo quieres tapar después de cortar lo que necesites, lo recomendable es hacerlo con su propia grasa. Aquí te comentamos dos opciones. La primera, guarda los trozos más grandes de grasa que vayas retirando cuando comiences el jamón y utilízalos para cubrir la parte del mismo que queda expuesta tras los cortes. Y la segunda, con uno de estos trozos de grasa, frota bien toda la parte del corte del jamón, para que quede cubierta de una fina película y esta grasa evite que se seque. Ambas son buenas maneras sanas, eficaces y económicas, de conseguir que el jamón se conserve del mejor modo y con todas sus propiedades. Desde Pinante te recomendamos la segunda ya que así el jamón respirará mejor y es más fácil evitar que aparezcan mohos.

 Los jamones no tienen una fecha de caducidad tan específica como otros productos, pero, con el paso de las semanas, se van secando y pierden parte de su aroma, sabor y textura. Por este motivo, lo recomendable es consumir el jamón en un periodo de un mes o seis semanas. Más allá de esto, es probable que poco a poco, vaya perdiendo matices que tanto nos gustan.

Con el paso de los días, puede que aparezca alguna parte con un poco de moho. Esto es algo natural y no hay por qué desechar el jamón por ello. Es suficiente con quitar la parte de la carne que esté enmohecida y seguir cortando, porque el resto de la pieza estará en perfecto estado.

 Lo que no se recomienda es conservar la pieza del jamón en frío, ni tampoco en un frigorífico, en caso de disponer de espacio para ello. Tan solo si el jamón está ya cortado o loncheado puede recomendarse guardarlo en la nevera, pero siempre sacándolo un tiempo prudente antes de comerlo, ya que su sabor, aroma y textura necesitan estar a temperatura ambiente para gozar de toda su fuerza.

 

¿Cómo se puede conservar el jamón si no se consume con mucha frecuencia?

Las patas de jamón rondan entre los 7 y los 9 kilos, de los cuales un poco menos de la mitad es lo que se consume. Esto quiere decir que cada jamón proporciona entre 3,5 y 4,5 kilos de carne, lo cual puede resultar excesivo para una persona o una familia pequeña si quieren consumirlo en sus mejores condiciones.

En estos casos, para conservar el jamón lo recomendable es cortarlo por completo, o en gran parte, y guardarlo envasado al vacío en sobres de unos 100 gramos de peso. De esta manera, el jamón alargará su vida útil a pesar de estar cortado. Eso sí, recuerda abrir el sobre unos minutos antes de consumirlo, para que el jamón tome contacto con el aire y la temperatura ambiente, y pueda expresar su mejor sabor y aroma.

Siguiendo estos sencillos consejos, podrás saborear tu jamón del mejor modo durante el máximo tiempo posible. Y si quieres más consejos sobre cómo disfrutar de tu jamón o paleta, sigue leyendo nuestro blog o visita nuestra tienda para probar los mejores productos y embutidos.

 

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