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Tener un jamón en casa y no abrirlo no suele ser lo más habitual, ya que ¿quién se puede resistir a tener una delicia de este tipo en casa y no hincarle el diente lo antes posible? Puede ser difícil, pero a veces lo queremos reservar para una ocasión especial, o incluso podemos tener la suerte de tener uno ya abierto y tenemos que esperar para abrir el siguiente. Esto tampoco es lo habitual, pero soñar es gratis, ¿verdad?

Hoy te vamos a dar todas las claves para conservar tu jamón Ibérico o serrano sin abrir en las mejores condiciones y que aguante el máximo tiempo posible.

⭕️El jamón, un producto concebido para durar

El jamón serrano en general es un producto en salazón, una de las conservas más antiguas que se conocen, junto con el azúcar. Sabemos que ya en el Antiguo Egipto se utilizaba la sal para conservar los alimentos, en especial la carne, con el objeto de poder almacenarla y mantenerla comestible durante más tiempo. No te vamos a decir que se han encontrado jamones en buen estado en las tumbas egipcias porque sería mentira, pero sí podemos afirmar que la sal ayuda a conservar los alimentos en buen estado durante mucho tiempo. También nos cuenta Miguel de Cervantes que Dulcinea del Toboso era una gran saladora de jamones.

El efecto de la sal sobre los alimentos hace que se deshidraten parcialmente y además inhibe la acción y reproducción de algunas bacterias. La sal, además, es capaz de hacer que exista un alimento tan delicioso como el jamón Ibérico y que éste nos pueda durar bastante tiempo en casa, ya sea abierto o sin abrir.

⭕️Cuánto dura un jamón sin empezar

Entremos en materia: ¿cuánto dura una pata de jamón ibérico o serrano sin abrir? El tiempo recomendado para conservar en casa una pata de jamón ibérico sin empezar suele ser alrededor de dos meses. Durante su curación, que está fijada en torno a los dos años en el caso de jamones Pinante, la pieza va perdiendo agua y la sal se va infiltrando de manera homogénea por el interior de la pieza, donde se van produciendo reacciones químicas que hacen que la pieza pierda la sal y se inhiba la aparición de bacterias perjudiciales, además de ir adquiriendo ese sabor, textura y aroma tan especiales.

El proceso de salado y curación es una técnica muy compleja que se realiza en bodegas en las que se controlan los niveles de temperatura, luz y humedad de manera exhaustiva. Por suerte o por desgracia, esto no sucede en nuestros hogares, por lo que es mejor que no dejemos pasar más de esos dos meses recomendados sin abrir el jamón.

 

⭕️Cómo conservar un jamón sin empezar

Esperemos que no te resulte muy difícil aguantar dos meses sin abrir tu jamón. Para que se conserve en perfectas condiciones durante esos sesenta días deberás tener en cuenta lo siguiente:

La pieza de jamón debe respirar correctamente, para ello debes quitarle todos los envoltorios o protecciones, como cajas de madera o plásticos y dejarlo envuelto únicamente con su malla de algodón, la última capa y la que permite que la pieza transpire apropiadamente. Ojo que en algunos casos debajo de la funda de algodón hay un papel parafinado, es necesario quitarlo. La malla también lo protegerá de insectos y otros depredadores domésticos como puede ser tu perro o tu gato. Para estos últimos, lo mejor de todo es mantener el jamón completamente fuera de su alcance.

Ya hemos dicho que, durante el proceso de salado y curación del jamón, las condiciones de humedad, la luz y la temperatura se controlan exhaustivamente para llevar a la pata de jamón a su mejor versión posible. 

En casa no podemos controlar estos cambios de la misma manera, pero aún así deberemos intentar que nuestra pata de jamón esté a salvo de lugares húmedos, como podría ser el baño o cerca de alguna ventana orientada al norte. Tampoco recomendamos conservarlo en la cocina, ya que en esta estancia se suelen dar cambios de temperatura a lo largo del día, y esto podría afectar negativamente a la conservación de tu pata de jamón ibérico sin abrir. 

También debemos mantenerlo alejado de la luz solar y por supuesto de la calefacción, en un lugar fresco y seco, como la despensa, un trastero o una alacena cerrada. 

Por último, lo ideal es colgarlo de la pezuña en posición vertical, tal y como lo encuentras en las tiendas y los bares. De esta forma, la pata podrá respirar por todas partes. Si no tienes esta posibilidad, también puedes usar el jamonero para depositarlo ahí y que pueda respirar por sus cuatro costados.

⭕️¿Y una vez empezado?

Una vez empezada, la mejor manera de conservar una pata de jamón es en su propia grasa. Al retirarla no la tires y utilízala para tapar las partes en las que haya carne al descubierto. A este respecto, tenemos un post entero con más detalles aquí.