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La Comisión Internacional de Especificaciones Microbiológicas en Alimentos (ICMSF) ha publicado a principios de septiembre el artículo de opinión científica: “ICMSF opinion on SARS-CoV-2 and its relationship to food safety”.

ICMSF. Esta Comisión de expertos internacionales se creó en 1962 gracias a la acción del Comité Internacional de Microbiología e Higiene de los Alimentos, que es a su vez un comité de la Unión Internacional de Sociedades Microbiológicas (IUMS). Está vinculada a la Unión Internacional de Sociedades Biológicas y a la OMS, ambas pertenecientes a las Naciones Unidas.

El artículo coincide con la opinión de la EFSA y la agencia española de seguridad alimentaria y nutrición (AESAN), aunque se sigue investigando sobre el poder epidemiológico del virus y su transmisión. 

La ICMSF cree que es muy poco probable que la ingestión de SARS-CoV-2 provoque una enfermedad; No hay evidencia documentada de que los alimentos sean una fuente y o vehículo importante para la transmisión del SARS-CoV-2. Es vital diferenciar un peligro de un riesgo, es decir, la mera presencia de un agente infeccioso en los alimentos no significa necesariamente que se producirá una infección”

“Sin embargo, aunque actualmente no hay evidencia que relacione los alimentos o el envase de alimentos como una fuente de infección por contacto cruzado, es prudente enfatizar a los productores, fabricantes y manipuladores de alimentos la importancia de usar buenas prácticas de higiene alimentaria para minimizar cualquier posibilidad de que los alimentos o superficies de contacto de éstos sean transmisores de SARS-CoV-2.”

“La mera presencia de SARS-CoV-2 puede percibirse erróneamente como una causa de preocupación por la seguridad alimentaria. Sin lugar a duda, COVID-19 ha provocado importantes perturbaciones en la producción, el comercio y la distribución de alimentos hasta el punto de que la seguridad alimentaria se está viendo afectada en varias regiones del mundo. Los países de bajos y medianos ingresos se encuentran entre los más vulnerables. Es posible que no siempre se entienda o se reconozca si estas interrupciones son causadas por enfermedades de los trabajadores, cierre de operaciones, preocupaciones sobre los alimentos como vehículos de transmisión u otras razones que no están directamente relacionadas con los alimentos. Desafortunadamente, se crea la percepción de que la seguridad alimentaria puede estar en riesgo,pero nuevamente no hay evidencia hasta la fecha de que lo esté”

El artículo incide sobre la recomendación de un sistema general de gestión de la seguridad alimentaria que adapta las buenas prácticas de higiene y las medidas adicionales de seguridad alimentaria a la nueva situación y que ya son muy familiares para todos: monitorear y controlar la cadena de contagios, evitar la proximidad entre personas, higiene personal estricta, limpieza y desinfección de superficies de trabajo y el uso generalizado de mascarilla.

COVID19. Seguridad alimentaria

Se puede consultar el artículo completo en este enlace